Las suculentas son plantas se han adaptado a condiciones de sequía extrema almacenando agua en sus hojas, tallos y raíces carnosos. La mayoría de las suculentas son originarias de hábitats desérticos y semidesérticos, aunque algunas proceden de climas más fríos, donde crecen en laderas rocosas expuestas. Aunque son muy resistentes a la sequía, no pueden soportar largos periodos de sequía sin perder hojas y color. Las suculentas son ideales como cubiertas vegetales, plantas de maceta y plantas para bordes. Las suculentas de mayor tamaño pueden ser excelentes plantas decorativas.